inicio | volver
5/9/2010
contáctenos
Editorial
Origen, función y objetivos
Radio de acción
Integración
Amparo Legal
Servicios
Transporte adaptado
Encuesta Nacional de personas con discapacidad
RIICOTEC
Instituciones
Proyectos
¿Como debes comportarte?
Ultimas actividades
Noticias
Links
DISCAPACITADOS HOY / LAS ESTRATEGIAS PARA EL CAMBIO PRO INCLUSION DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD / PARTE I
Autores: Demetrio Casado Pérez y Carlos Egea García. Las ideologías y las prácticas nuevas relativas a las personas con discapacidad coinciden en un enfoque social, que viene a superar los abordajes de carácter individual tradicionales, tanto la asistencia conformista, como la rehabilitación orientada al ajuste del individuo a sus entornos. Una de las líneas de la nueva orientación ha cifrado su objetivo en el término "inclusión" y de esa línea trata la presente exposición. Pero también nos vamos a ocupar de otras líneas ideológicas y prácticas afines que adoptaron claves terminológicas diferentes. DE LA NORMALIZACION A LA INCLUSION Vamos a mostrar una línea de principios inspiradores que han vertebrado, en la segunda mitad del siglo XX, la filosofía social de incorporación de las personas con retraso mental a la sociedad en la que viven. Hemos de admitir que, a partir del citado origen, las ideologías aludidas han experimentado un proceso generalizador hacia todo el colectivo de personas con discapacidad, particularmente las personas con discapacidad física y las que tienen una deficiencia visual grave. El ser humano tiene la tendencia o, más bien, la necesidad de ponerle nombre a todo lo que le rodea. En tal sentido se produce un proceso de "etiquetaje" que, en muchas ocasiones, termina siendo más importante que lo etiquetado. La cuestión que nos trae a esta exposición no deja de estar sujeta a esa circunstancia y, en ella, se produce el mencionado proceso de etiquetaje. Alrededor de la persona con discapacidad, de su tratamiento y atención, de los principios filosóficos o de actuación y de las ideas que a ella se aplican, se ha manejado un gran número de conceptos y términos sobre los que haremos una breve reflexión. Eludiremos entrar en la reseña de las nociones y terminologías más antiguas, no porque las consideremos completamente superadas y sin posible aplicación en nuestros días, sino porque parece evidente que no son objeto de discusión en los tiempos que corren. Nos situaremos en los últimos años de la década de los 50. N. Bank-Mikkelsen, director del Servicio Danés para el Retraso Mental, lanza un nuevo principio al que denomina normalización y que formula como: "La posibilidad de que los deficientes mentales lleven una existencia tan próxima a lo normal como sea posible". Dicho principio quedaría reflejado en la normativa danesa en 1959. Diez años después será B. Nirje, director ejecutivo de la Asociación Sueca para Niños Retrasados, quien profundice en este principio formulándolo como: "Hacer accesibles a los deficientes mentales las pautas y condiciones de la vida cotidiana que sean tan próximos como sea posible a las normas y pautas del cuerpo principal de la sociedad". Este principio se extiende por toda Europa y alcanza a Estados Unidos y Canadá, donde W. Wolfensberger le da una formulación más didáctica: "Normalización es la utilización de medios culturalmente normativos (familiares, técnicas valoradas, instrumentos, ¿métodos?), para permitir que las condiciones de vida de una persona (ingresos, vivienda, servicios de salud, etc.) sean al menos tan buenas como las de un ciudadano medio, y mejorar o apoyar en la mayor medida posible su conducta (habilidades, competencias, etc.), apariencia (vestido, aseo, etc.), experiencias (adaptación, sentimientos, etc.), estatus y reputación (etiquetas, actitudes, etc.)". El principio de normalización fue evolucionando de tal manera que: 1) De una aplicación exclusiva a las personas con retraso mental se amplía a cualquier persona (evidentemente aplicable a cualquier persona con discapacidad). 2) No sólo se trata de un resultado (como plantea Bank-Mikkelsen), o de poner especial énfasis en los medios (como lo hace Nirje), sino que debemos contemplar conjunta y consecuentemente tanto los medios como los resultados (siguiendo a Wolfensberger). 3) No se trata de un conjunto de actuaciones (aplicables sólo o principalmente al sistema educativo), sino de unos principios rectores dirigidos a todo el sistema de vida, que se refiere tanto al sujeto con discapacidad como a la sociedad en la cual vive. Extraído de la página web: www.discapnet.es
facebook
portada_publicacion

C.N.H.D - Tel/fax: 24 02 64 03 - 24 02 44 12 / Servicio de Transporte 24 08 77 10
Eduardo Acevedo 1530
- mail: cnhd@adinet.com.uy
Montevideo Uruguay